Influencia de los medios de comunicación en los hábitos alimenticios.


            Hoy en día vivimos en una sociedad altamente globalizada, industrializada, mediatizada, pero a la vez, pobre en información y educación por parte de las personas para su uso. Vivimos en un mundo banal, un mundo donde lo único importante es conseguir nuestros objetivos (económicos en su mayoría) sin importar qué es lo que tengamos que hacer para lograrlo.


            Nuestros tiempos están caracterizados por los grandes avances y desarrollos tecnológicos y con estos el gran procesamiento de información que conllevan. Vivimos en una era conocida como “la era de la Globalización”.


            Uno de los temas que muchas veces se deja de lado en esta era, es el de la alimentación y la influencia que tienen los medios de comunicación (en especial la Tv) en ésta.


            La alimentación es objeto de interés, creo, de parte de todos, es objeto de discusión,  una especulación constante que siempre está sujeta a muchas formas de pensar y puntos de vista.


            Hoy en día, los medios de comunicación, sobre todo la televisión, nos invaden y bombardean en todo momento de imágenes estéticas y estereotipos occidentales que nosotros, consciente o inconscientemente, tendemos a adoptar. Es tal la influencia de este medio, que modifica nuestra dieta cambiándola total o parcialmente por alimentos con bajos nutrientes y sobre todo saturados en grasas.


            “Los factores que hoy en día determinan lo que la gente come, y también por qué lo come, se han convertido en temas de debate debido a las numerosas consecuencias sociales y culturales  de los hábitos alimentarios” (Cumming 1940) citado en J. Contreras p.111


            Los productos de “moda”, llamados también productos culturales, nos invaden a diario y a todas horas en los mass media. Vivimos inmersos en una cultura, la cultura querámoslo o no, de la ideología dominante, una cultura globalizada, una cultura donde el más fuerte destaca e impone, una cultura de medios e información mediática.


             En términos de Félix Ortega y Ma. Luisa Humanes, lo anterior sería, una sociedad de conocimiento mediático. Es decir, todo lo que sabemos de nuestra realidad, lo sabemos a través de los medios de comunicación, todo lo que aprendemos, en su mayoría lo aprendemos de forma directa de éstos, o de otras personas que su conocimiento proviene también de los mass media.


            Todo este fenómeno podríamos resumirlo también en dos términos del autor Arjun Appadurai, refiriéndonos a los productos culturales: Fetichismo de producción (oferta) y Fetichismo de consumo (demanda), donde lo único importante para los medios es “darle al público lo que pide”, y para los consumidores comprar la mejor imagen “para verse bien” y conferirse un status.


            Cada vez es más frecuente que quien posee los medios de comunicación, tiende a crear una realidad para su beneficio, a crear una masa homogénea que lo único que hace es consumir.


            Tal y como se señala en la introducción del libro “Alimentación y cultura” del compilador Jesús Contreras, “Nuestra sociedad contemporánea se caracteriza por un interés relativo a la alimentación”. Aparentemente, nunca habíamos sabido tanto de la alimentación como ahora, esto debido a la capacidad de alcance que tiene la Tv.  


             En la sociedad de hoy, muchas veces, ya no pareciera que comamos carne, manzanas, pan, entre otros alimentos, sino mas bien medimos nuestra dieta y forma de comer en cantidades de vitaminas tan mono-saturadas, de grasas y calorías y aditivos diversos. Todo eso con el afán, desde mi punto de vista, para adaptarnos muchas veces a cánones estéticos y exigencias por demás banales de nuestra sociedad, para lograr con ello la aceptación a la misma.


            Los medios son los que nos informan que consumir y muchas veces no de una manera positiva, sino mas bien comercial y así poder aumentar su riqueza económica sin importar en ningún momento la pobreza nutritiva y dañina de sus productos.


            Del mismo modo nos vende figuras estéticas, nos venden sus productos anunciándolos por líderes de opinión, modelos y debido a esto, los individuos se forman una idea del cuerpo perfecto, comen más, o menos según el caso, de lo que necesitan y, en cualquier caso, más de lo que exigiría su salud.


            Es impresionante ver lo que llamaría “paradoja de la imagen”, ya que por un lado, los medios nos incitan a un consumo alimentario para gastar, obtener y por otro nos muestran cánones estéticos occidentales y nos venden la idea de que siendo lo más parecidos a esos cánones, tendremos una vida mejor o nos sentiremos mejor con nosotros mismos, cuando en realidad es la sociedad la que se sentirá cómodos con nosotros, de lo contrario nos rechazarían. De nuevo nos damos cuenta el poder e imposiciones de la Tv en nuestra vida cotidiana sin muchas veces darnos cuenta.


            Es la cultura (mediática) la que dictamina lo que es comestible o no, sobre lo conveniente o lo perjudicial, lo adecuado y fuera de lugar, pero siempre, con el afán de amentar su capital.  
            Toda esta influencia es debida tal y como Noam Chomsky lo menciona, debido al control de los medios de comunicación, mismo que gracias a la centralización de éstos, servirán sólo a los intereses de unos cuantos. Los dueños de estos medios venderán tiempo aire a quien pueda pagarlo, para que nos llenen la cabeza de ideas para que nosotros sigamos consumiendo, nos repetirán lo mismo una y otra vez hasta que sedamos a su seducción.


            Una de las principales armas de los medios para vender imagen, son los estereotipos de hombre y mujer de occidente, los cuales son los principales factores de cambio en la alimentación de nuestra sociedad. Sin embargo, lo que prefiere o no una sociedad no depende de otra cosa que (al menos en teoría) de su religión, gustos, costumbres.


            Las dos herramientas básicas de los medios de comunicación para poder influir sobre los hábitos de las personas son: poder y retórica.


            “En el ámbito mas amplio, o político, de la vida social, el poder no se define por la capacidad extrínseca de realizar o hacer, sino por la fuerza extrínseca de mandar a hacer” Muniz Sodré  p. 63


            Es de esta forma por la que los medios nos demuestran su gran poder sobre nosotros, ya que no nos ponen una pistola en la cabeza para consumir, sino algo mejor, una idea, basándose siempre en la convención social, nos persuaden a que formemos parte de la masa que por alguna circunstancia no está consciente de esto.


            Con esto, de nueva cuenta me permito citar a Muniz Sodré “Se trata de la retórica: “tecné” o arte/técnica de argumentar con elocuencia en el espacio público, del bien decir, con el objetivo de persuadir a los ciudadanos”. Muniz Sodré. p. 15
           
            Esta es la misma idea de los autores Hardt, Michael y Antonio Negri, sólo que ellos le asignan el término de sociedad de control, y a la vez nos hablan de esto como el Biopoder, definido como “una forma de poder que regula la vida social desde su interior”…( Hardt, Michael y Antonio Negri. p.38)


            Es por todo lo anterior que algunas veces no nos damos cuenta del poder de los medios, no nos damos cuenta del por qué adquirimos o consumimos ciertas cosas que no necesitamos, es ese su verdadero poder y junto con su retórica es de lo que nos debemos cuidar y estar mas conscientes.


            Con la globalización podemos decir que estamos en una transición de una cultura burguesa a una cultura burguesa de masas. Estamos apropiando todo lo que éste fenómeno nos ofrece, estamos perdiendo autonomía cultural y estamos a nada de pertenecer a una cultura global.


                        La clase dominante posee los medios de producción y comunicación de la cultura a su vez que  produce y comunica utilizando un lenguaje que, ya sea respecto a los mensajes que contiene, ya sea con respecto a sus códigos interpretativos, puede poderse como representativo de la sociedad global, sólo en la medida en que se impone a las culturas subalternas.


            Es por medio del lenguaje de la clase dominante que una sociedad produce y comunica el comportamiento cultural institucionalizado. Quien no conozca este lenguaje queda marginado. Es por todo lo anterior que muchas veces nos vemos en la necesidad de cambiar actitudes, comportamientos y demás, para poder sociabilizar con los otros.


            Pienso que es la publicidad el principal factor por lo que se incrementa día a día el imperialismo de la materialidad, ya que pareciera ser que cada anuncio, cada mensaje, nos manda un único mensaje: “los objetos son la única fuente de satisfacción”.


            Los medios siempre tratarán de vender información, lucrarán con ésta hasta llenarse sus bolsillos, hasta tenernos bajo su dominio, hasta convertir a nuestra sociedad en lo que ellos quieren.
            Quien sea poseedor y creador de información, puede cambiar a toda una sociedad por que se forman referencias culturales por medio de los cánones estéticos; nos imponen nuevas pautas y regulaciones sin darnos cuenta; y van a construir nuestra realidad.  


            La industria alimentaria, al igual que la Tv, atiende a todos los estratos sociales, creciendo la oferta para el consumo masivo de bajo costo, con productos como pastas para sopas, galletas, tortillas, aceites, grasas, entre otras, y en este caso es la publicidad el orientador número uno de la alimentación.


            Ahora bien, los responsables no sólo son los medios y la globalización, no todo es culpa de éstos, los responsables somos nosotros, ya que los medios no son buenos ni malos, son tan sólo herramientas y extensiones que tenemos para poder alcanzar ciertos objetivos que por nuestras propias capacidades (limitaciones) no podemos lograr.


            Si nosotros no ponemos de nuestra parte para estar informados en lo que debemos de comer, en lo que debemos creer, esteremos inmersos en una masa donde cada vez son mas, en una masa que es movida por unas cuentas mentes, y a favor de unos cuantos intereses.


 

Bibliografía.
Appadurai, Arjun (2001), “Dislocación y diferencia en la economía cultural global”, pp 41-61, en: La modernidad desbordada. Dimensiones culturales de globalización. México, FCE.

Contreras, Jesús. Compilador. “Alimentación y cultura: necesidades, gustos y costumbres. Publicaciones Universitat de Barcelona.

Hard, Michael y Antonio Negri (2000), Prefacio y Primera parte: “La constitución política del presente”, pp.13-74, en Imperio, Buenos Aires.

 

Muniz Sodré. “Reinventando la cultura” Editorial Gedisa. Colecciones el Elefante.

Ortega Félix y Ma.Luisa Humanes (2000), “El mundo es así), pp. 13-50 en: Algo más que periodistas. Sociología de una profesión, Ariel, España.

 

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